Con motivo del Día del Libro, la sede Vitacura vivió una semana cargada de actividades literarias, creativas y colaborativas para los estudiantes de 1° a 6° básico. La programación, organizada por el Departamento de Lenguaje en conjunto con los equipos de 1°, 2° básico y Alemán, buscó fomentar el amor por la lectura, la imaginación y el sentido de comunidad a través de la literatura.
Actividades para toda la comunidad
A lo largo de la semana, todos los niveles pudieron participar en instancias compartidas como un desayuno literario, sesiones de cuentacuentos, visitas de autores e ilustradores, exposiciones literarias, un concurso de biblioteca de aula y un cuentacuentos de bienvenida. Estas actividades transversales permitieron que la literatura se viviera como una experiencia colectiva y no solo como una tarea individual.
Una propuesta distinta para cada nivel
Junto a la programación común, cada curso tuvo su propia actividad especialmente diseñada para su etapa:
En 1° básico, se realizó el tradicional cuentacuentos entre padrinos y ahijados, donde estudiantes de 6° básico compartieron lecturas con los más pequeños, creando un espacio de encuentro intergeneracional y fomento lector.
En 2° básico, los estudiantes montaron y recorrieron una exposición de fábulas en formato museo, valorando sus propias creaciones y las de sus compañeros como obras dignas de ser exhibidas.
En 3° básico, los alumnos trabajaron junto a ilustradores, acercándose al proceso creativo que hay detrás de cada libro y descubriendo que las imágenes también cuentan historias.
En 4° básico, recibieron la visita de autoras que compartieron de primera fuente su experiencia en el mundo de la escritura y la creación literaria.
En 5° básico, los estudiantes disfrutaron de un monólogo teatral, una instancia que enriqueció su experiencia literaria a través de la interpretación escénica y el poder de la palabra en vivo.
Finalmente, en 6° básico, se organizó una feria de trueque de libros, promoviendo el intercambio, el acceso a nuevas lecturas y la idea de que los libros cobran más valor cuando circulan y se comparten.
Una semana que dejó claro que la literatura tiene muchas formas de llegar, y que cuando se celebra en comunidad, su impacto se multiplica.



