En un laboratorio universitario, nuestros estudiantes investigaron cómo el alcohol afecta el desarrollo embrionario

El viernes 21 de agosto, un grupo de estudiantes del electivo de Biología Celular y Molecular dejó por un día la sala de clases y cruzó las puertas del Laboratorio de Inmunología de Peces de la Universidad Andrés Bello, dirigido por la Dra. Carmen Gloria Feijoo. Ahí los esperaba una jornada de trabajo científico real, con microscopios, protocolos y datos que registrar de su puño y letra.
El protagonista de la actividad fue el pez cebra (Danio rerio), un pequeño pez de agua dulce originario del sur de Asia que, pese a su tamaño, es una de las especies más utilizadas en biología del desarrollo y biomedicina en todo el mundo. La razón: sus embriones se desarrollan fuera del cuerpo de la hembra y son completamente transparentes, lo que permite observar en vivo, bajo lupa, cómo se forma un organismo completo. A esto se suma que comparte alrededor de un 70% de su genoma con el ser humano, según ha documentado la investigación científica, lo que lo convierte en un modelo especialmente valioso para entender procesos que también ocurren en nuestro propio desarrollo.

Con esa base, los estudiantes se pusieron manos a la obra: usando lupas estereoscópicas, compararon larvas de un grupo control con las de un grupo experimental, cuyos embriones habían sido expuestos previamente a etanol. Revisaron morfología, pigmentación, formación de estructuras y respuesta a estímulos, y fueron registrando cada diferencia entre ambos grupos para luego interpretar qué efecto había tenido la exposición temprana al alcohol sobre el desarrollo.

Katty Astorga, Lab Manager del laboratorio y quien guio al grupo durante toda la actividad, se llevó una buena impresión de los estudiantes: “Fue una experiencia muy enriquecedora. Los estudiantes se mostraron muy participativos, curiosos y entusiasmados durante toda la actividad. Fue muy gratificante ver su interés por conocer, experimentar y hacer preguntas, especialmente al acercarse de una manera práctica al trabajo que realizamos en el laboratorio”, comentó. Para Astorga, este tipo de instancias son muy valiosas para acercar la ciencia a los estudiantes y despertar su interés por ella.