En abril vivimos un hito muy importante y esperado en la sede Vitacura: la actividad de los padrinos y ahijados, de 6° y 1° respectivamente.
Esta linda tradición de nuestro colegio permite que los estudiantes más grandes acompañen y acojan a los más pequeños en su transición a una nueva sede, guiándolos con cariño y entusiasmo en sus primeros pasos.
Durante la jornada, los padrinos y madrinas hicieron entrega de “Schultüten” que ellos mismos confeccionaron, para luego compartir momentos de juego, risas y valiosos consejos sobre la vida escolar en la sede Vitacura.
Esta instancia es fundamental para fortalecer nuestra convivencia escolar y el sentido de pertenencia de toda la comunidad. Al ponerse en el lugar del otro, nuestros estudiantes de 6° desarrollan una profunda empatía y habilidades de cuidado, mientras que los alumnos de 1° encuentran en ellos una figura de referencia que les brinda seguridad y confianza en su nuevo entorno.
Estamos orgullosos de ver cómo, a través del juego y el compañerismo, construimos juntos un colegio donde cada estudiante se siente valorado y acogido.





































