A finales de marzo, tuvimos el privilegio de recibir, por cuarta vez, a la Sra. Ana María Wahrenberg, sobreviviente del Holocausto, quien compartió con los estudiantes de III Medio un testimonio profundamente conmovedor. La charla, organizada por el Departamento de Historia bajo la dirección de Herr Robert Alter, nos permitió acercarnos a uno de los capítulos más oscuros de la historia alemana a través de los ojos de una testigo contemporánea, cuya vida es un ejemplo de resistencia y esperanza.
Su historia comenzó en 1939, cuando, con solo ocho años, escapó con su familia del nacionalsocialismo en Berlín y llegó a Chile. Con una lucidez admirable, relató los momentos que marcaron su infancia y su lucha por reconstruir su vida en un país desconocido.
A lo largo de su relato, la Sra. Wahrenberg transmitió un mensaje claro: incluso en los momentos más difíciles, debemos elegir el amor sobre el odio. Con una mirada esperanzadora, nos recordó que la memoria no solo sirve para recordar el horror del pasado, sino también para aprender de él y evitar que se repita. Su incansable labor conmemorativa, respaldada por el Museo Judío, busca precisamente eso: educar a las nuevas generaciones, fomentar la empatía y construir un futuro basado en el respeto y la comprensión.
Expresamos nuestra más profunda gratitud a la Sra. Wahrenberg por volver a compartir su historia con nosotros, al Museo Judío por hacer posible este encuentro, y a la Embajada de la República Federal de Alemania, que siempre nos acompaña en estas instancias tan significativas.
Finalmente, felicitamos a la Sra. Wahrenberg por su reciente condecoración con la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania, un reconocimiento a su compromiso con la memoria de la Shoah y su incansable esfuerzo por dar voz a sus víctimas y sobrevivientes. Su testimonio es un faro de tolerancia, humanidad y valentía cívica para todos nosotros.












