¿Qué tienen en común una regla de plástico y un cohete espacial? Ambos son objetos tecnológicos: cualquier elemento fabricado o modificado por el ser humano para resolver un problema, cumplir una función o hacer la vida más fácil. Con esa idea como punto de partida, el departamento de Tecnología de la sede Vitacura organizó una exposición que reúne el trabajo realizado por los estudiantes de 1° a 6° básico, mostrando cómo cada curso fue desarrollando, proyecto a proyecto, habilidades como el trabajo en equipo, la solución de problemas y la autonomía.
Los más pequeños, de 1° básico, se convirtieron en diseñadores de hampelmanns: recortaron las partes de una figura humana en cartón y las unieron con chinches mariposa para crear muñecos articulados, que luego decoraron según distintas profesiones que investigaron en clases.
En 2° básico, los estudiantes se transformaron en carpinteros: trazaron, cortaron y lijaron figuras de madera con forma de casa, que pintaron y transformaron en cuelga llaves, pensados como regalo para el Día de la Familia.
En 3° básico, el desafío combinó arte y electricidad: los niños diseñaron sus propias criaturas, las modelaron en plasticina y las conectaron a un circuito eléctrico funcional, probando una y otra vez hasta lograr que se movieran.
Los de 4° básico, por su parte, se convirtieron en creadores de marcas: en parejas, diseñaron un producto completo, construyeron su envase con materiales reciclados, crearon las etiquetas en Canva y hasta grabaron un comercial para presentarlo.
5° básico exploró el mundo de los medios de transporte, construyendo vehículos a partir de materiales reciclados a los que incorporaron circuitos eléctricos simples, con motores y luces.
Y en 6° básico, los estudiantes se convirtieron en arquitectos: diseñaron a escala su propio espacio habitable (un dormitorio, una cocina o una terraza), dibujando primero el plano aéreo con reglas y escalímetro, y luego levantando la estructura y decorándola con materiales reciclados transformados en muebles y detalles.
Más allá de las técnicas específicas de cada nivel, la exposición deja en evidencia el valor de fomentar la creatividad en el aula: soluciones únicas frente a problemas comunes, una mirada más amplia sobre el mundo y sus posibilidades, y espacio para la expresión personal y auténtica de cada estudiante. Agradecemos a todo el departamento de Tecnología y, especialmente, a nuestros ingeniosos y creativos estudiantes, por el trabajo detrás de esta entretenida exposición.



